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Parque Nacional de
Los Picos de Europa
Han sido
necesarios 300 millones de años para crear los
encrespados paisajes de Los Picos de Europa.
Distintos plegamientos y glaciaciones han conformado un
tortuoso paisaje modelado por el hielo y el efecto de
las aguas sobre la piedra caliza, formando un grandioso
karst de montaña.
Los tres macizos principales de esta maravilla natural
se ven limitados por profundos valles y gargantas,
aparecidos ante el paso erosionador de las afiladas
lenguas de hielo de los glaciares y de la fuerza de las
aguas de los ríos que, aún hoy, siguen modelando a su
gusto la piedra, disolviendo la caliza. El río Dobra,
afluente del Sella, y el Deva, flanquean los montes al
oeste y al este de la cordillera, siendo el Cares y su
afluente el Duje los encargados de distribuir el parque
en sus tres macizos.
En el macizo Central encontramos las cumbres más
elevadas de la Cordillera Cantábrica en los escarpados
Urrieles, donde se eleva la más emblemática referencia
de Los Picos de Europa, la inmensa belleza del Naranjo
de Bulnes, también conocido como el Picu Urriellu. Sus
2.519 metros de complicada orografía no han evitado la
instalación humana, siendo famoso el pueblo de Bulnes
por su limitado acceso a través de un sendero entre
montañas.
Al este de los Urrieles se encuentra el macizo Oriental,
el Andara, el más pequeño de perfil más suave, cuya cima
más alta se encuentra en la Morra de Lechugales con
2.400 metros de altura.
El más occidental de los tres macizos es el de los Picos
del Cornión, cercano al Real Sitio de Covadonga. Allí
los lagos Enol y Ercina reflejan las altivas montañas
donde se gestó la legendaria historia de Asturias.

La ruta del Cares. "La garganta divina"
En la misma cueva de Covadonga se puede disfrutar de la
huella omnipresente del proceso kárstico de los Picos,
en la fotográfica surgencia del río Orandi, bajo la
imagen de la Virgen.
Entre los Urrieles y el Cornión, separando de sur a
norte los macizos Central y Occidental, discurre el río
Cares, cuyas cristalinas aguas azotan con bravura todo
su recorrido.
De las hermosas cumbres del macizo Occidental, destaca
La Peña Santa de Castilla, con 2.596 metros. En su
camino encontramos el Mirador de Ordiales, donde un
desplome de casi 1.000 metros cae hasta el valle,
impresionando a todo el que lo visita.
El Parque
Nacional Los Picos de Europa se encuentra enclavado en
la Cordillera Cantábrica, entre las provincias de
Asturias, León y Santander.
Su vasta extensión comprende territorios pertenecientes
a los concejos de Amieva, Cangas de Onís, Onís, Cabrales,
Peñamellera Alta y Peñamellera Baja.
Su singularidad, belleza e interés paisajístico, natural
y geológico han hecho que este espacio pasara a
declararse, en 1995, Parque Nacional de Los Picos de
Europa, acogiendo en su región occidental al que fuera
el primer Parque Nacional de España, el de la Montaña de
Covadonga, por su Majestad Don Alfonso XIII, en 1918.
Las grandes
áreas de roquedo, prácticamente desnudas de vegetación,
constituyen la nota dominante en el paisaje de los Picos
de Europa, sobre todo, por encima de los 1.500 metros.
En altitudes inferiores, matorrales y pastos alternan
con los restos de vegetación arbolada. En la zona de
potencialidad forestal los tipos de bosque dominante son
los hayedos, robledales, bosques mixtos y encinares. Los
tilos ofrecen su flor medicinal a los habitantes de Caín
y variedades de flores nacidas en condiciones extremas,
siembran de colores los recónditos senderos de las
cumbres.
Las
características de los Picos de Europa corresponden a
las del clima de alta montaña, cuyas temperaturas
oscilan alrededor de los 8°C en media montaña y por
debajo de los 0°C en las cumbres, donde aumentan las
precipitaciones y existe una fuerte innivación,
básicamente invernal.
Se combinan
en este paraje una gran variedad de paisajes diferentes,
que dan cobijo a un peculiar reino animal de singular
importancia en el conjunto de la península Ibérica.
Es habitual observar el vuelo del águila real dominando
la montaña; a buitres y alimoches anidando en las
escarpadas paredes de los montes; urogallos en las zonas
forestales, o a los ánades reales pescando en los lagos
de Covadonga, junto a las fochas del Ercina y las chovas
piquigualdas que encuentran alimento a la sombra de los
visitantes.
Adentrándonos en los roquedos de las altas montañas es
fácil toparse con los despeinados rebecos, que en
primavera mudan su pelaje hasta volverse de un intenso
castaño rojizo. Los corzos, animales emblemáticos de
estos bosques, conviven con perdices y jabalíes.
Los ríos que atraviesan los Picos de Europa vibran con
la revoltosa presencia de nutrias, truchas, salmones,
tritones alpinos y la víbora Seoane.
En las numerosas cuevas calizas, viven numerosas
poblaciones de murciélagos y es fácil distinguir en las
majadas abandonadas, a gran cantidad de lechuzas
esperando la llegada de la noche para salir a cazar.
Recuerde
que en los Picos de Europa hay que seguir unas
normas
básicas:
De prevención
Disfrute
de los picos pero con prudencia y paciencia.
No
vaya solo, deje dicho adónde va (horario, itinerario,
etc)
No
sobrevalore sus posibilidades, hay que saber renunciar.
Planifique
su excursión: Parte meteorológico y de avalanchas,
mapas,
libros y experiencias de otros.
En
verano, atención a las tormentas en los cauces secos.
Lleve
siempre móvil o radio.
Realice
cursos de primeros auxilios y formación.
Déjese
asesorar y guiar por los profesionales del parque
Nacional
de los
Picos de Europa. Es gratis
En caso de accidente
Mantenga
la serenidad, asegure al herido y practique los
primeros
auxilios.
Avise
de la manera más rápida. Móvil, radio, refugio...
No
deje solo al herido. Si no hay otra opción abríguelo y
deje
comida
y agua.
Referencie
el lugar para localizarlo.
Recuerde
los siguientes datos para los servicios de socorro:
Descripción
del lugar, número de heridos, tipos de lesión etc.,
todos
los datos son muy importantes.
Siga
unas pautas de prudencia en la montaña y disfrútela.
Centro de
Recepción de visitantes
Casa Dago
33550,
Cangas de Onís
Asturias
Teléfono:
985848614
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